jueves, 11 de agosto de 2011

A los trece años te darás cuenta de que la vida no es de color rosa. Ni de color rosa, ni morado, ni azul.No tiene un color exacto, depende del punto de vista del que la mires tú. La vida te da hostias, hostias de las buenas, pero al final se curan, créeme. Sé que a veces desearas no haber nacido, pero recuerda que aun hay cosas por las que luchar y seguir adelante. Ten en cuenta de que por muchas nubes que halla, detrás, muy detrás, siempre esta el sol esperando el momento adecuado para salir. Puede que ahora no me creas, pero cuando llegue el momento lo harás.
Siempre va a haber gente jodiéndote, no te voy a mentir, pero en mi opinión, no vale la pena ver el día gris por culpa de cuatro gilipollas que no te vienen ni te van. Como ya te he dicho, la vida es de un color diferente depende del punto de que la mires, asique yo te recomiendo que la mires siempre desde un punto positivo, aunque se te acabe el mundo.
Con esto te despido, pero recuerda que nunca debes tirar la toalla, por muchas ganas que tengas. Y sobretodo, enséñale al mundo esa preciosa sonrisa que tu tienes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario